
Grovadelia festival, se celebraba este finde en el Jimmy Jazz.
El groove es un tipo de música, que por lo visto tiene que ver con el soul y el funky (que según la wikipedia tiene que ver con el olor corporal después del sexo) osea que la cosa parecía interesante, más aún porque el cantante del primer grupo es hermano de un tal Donca y la cantante de otro le había visto bailar y había dicho: "sería estupendo (de p.m.) que bailáseis mientras cantamos".
Pues allí que nos metimos la Carmen y yo con nuestra "L" a la espalda (July no cuenta porque cuando baila con alguien que manda bien parece veterana del swing) con algún que otro swingverüenza.
Desechada rápidamente la idea inicial, de que 5 parejas subiesen al escenario con los músicos a bailar (allí no se cabía ni para un chotis), la disposición de la sala resolvió el problema. El escenario está muy alto y el público no se acerca porque terminaría con tortículis, con lo que se crea un espacio vacío ideal para bailar.
En la presentación va el speaker y dice: "además va a bailar una gente que veréis qué piruetas hacen" con lo que noté unas irresistibles ganas de comerme el sombrero.
Cuando comenzó la música me quedé paralizado junto a la barra. Entonces Judith y Alberto (como siempre) salieron y comenzaron a bailar. Roto el maleficio y tras la negativa de Carmen, salí al ruedo con Ixiar. Al principio algo no funcionaba, hasta que ella me dijo:"Eduardo, tú estás bailando el bajo y yo la guitarra". Como la guitarra me resultaba algo rápida" Ixiar se bajó hasta el bajo. Guauuuu qué guapo.
Antes de que Carmen finalmente se animara también bailé uno estupendo con Dayip. Con las palabras del presentador en los oídos a punto estuve de lanzarla por el aire (esa chica pesa 3/4 de kilo) pero finalmente pensé que mejor después del curso de Javi y Encarni.
Finalmente pude bailar con mi chica. ¡Qué sensación! música en directo, público que satisface ese morbo exhibicionista y tu pareja.
Estuve al quite para sacar a bailar a Judith, pero la mujer no paraba y la música me dejaba confundido con mis escasos recursos. Rober me dijo: "es que esto se bailaría bien con el blues de la costa oeste". Yo pensé: "mira justo el que no me sé". Esperemos que la semana del blues lo solucione.
Toqué el cielo cuando Ixiar trataba de convencer a la hermana de Donca de que bailase conmigo para probar y esa mujer contestó: "no que le he visto y baila muy bien, me dá corte". Os lo juro dijo eso.
Como la música iba por extraños derroteros incompatibles con las habilidades de los que no sabemos bailar el west side blues, Carmen y vuestro seguro servidor nos largamos a bailar salsa.
Este local puede dar juego porque, por lo visto, eso de que el público no se acerca al escenario pasa siempre. Entre semana no está muy concurrido y posiblemente se podría negociar la música.